La Fundació Enllaç ha acogido este viernes un coloquio con motivo del Día Internacional de la Memoria Trans, un acto para recordar a las víctimas de la transfobia y denunciar la escalada global de odio contra las personas trans. El acto, organizado conjuntamente con Espai Trans, la Federación Plataforma Trans y ATC Libertad, contó con la intervención de la activista Mar Cambrollé, presentada por Josep Maria Mesquida.
Cambrollé recordó el origen de la jornada internacional, instaurada en 1999 a raíz del asesinato de Rita Hester, mujer trans afroamericana. Desde entonces, denunció Cambrollé, las cifras de violencia “no han dejado de aumentar”. Según el monitoreo internacional de Transgender Europe, entre octubre de 2023 y septiembre de 2024 se han registrado 281 asesinatos de personas trans, en un total que asciende ya a 5.347 víctimas desde 2008.
“El 90% de las personas asesinadas son mujeres trans, mayoritariamente negras, racializadas y forzadas a la prostitución. Es misoginia, es racismo y es aporofobia”, subrayó Cambrollé. La activista alertó también de un nuevo patrón preocupante: “El 14% de las víctimas de este año son activistas y defensoras de derechos humanos”, un mensaje que, según dijo, pretende “silenciar las voces que defienden la vida trans”.
Memoria LGTBI
En el contexto del 50º aniversario de la muerte del dictador fascista Francisco Franco, Cambrollé recordó también el peso de la represión franquista contra la diversidad sexual y de género: “Más de 5.000 personas LGTBI fueron encarceladas en centros de reclusión del régimen. Las personas trans y las maricas fueron las más golpeadas”. Reivindicó que “todavía hoy somos las últimas en acceder a la igualdad real, especialmente en el ámbito laboral”. Por ello exigió “memoria, justicia y reparación” y la recuperación como espacios de memoria histórica del colectivo de los antiguos lugares de represión del colectivo LGTBI.
Compromiso y acción comunitaria
Josep Maria Mesquida, conductor del acto, destacó “la necesidad de un trabajo comunitario que combine memoria, denuncia y esperanza”, y subrayó “el papel esencial de las entidades para apoyar a las personas trans mayores, muchas de ellas afectadas por décadas de violencia institucional”. El acto se desarrolló como un espacio para compartir información, memorias y propuestas de acción, con una lectura de poesía y un breve coloquio. Las entidades organizadoras reafirmaron su compromiso con la memoria histórica como herramienta de lucha y dignidad.
Fundació Enllaç
La Fundació Enllaç trabaja para garantizar un envejecimiento diverso, visible y sin discriminaciones mediante el trabajo comunitario y la creación de redes de apoyo. Con 17 años de historia y más de 400 personas atendidas, combina formación, acompañamiento y actividades comunitarias para prevenir la soledad no deseada y promover la interdependencia. La entidad cuenta actualmente con más de 60 personas voluntarias.