Agresiones a personas LGBTIQ+

Trataremos dos tipos de normas jurídicas sancionadoras a las agresiones por LGBTfòbia: la Ley 11/2014 del Parlamento de Cataluña para erradicar la LGBTfòbia y el Código Penal. La primera, imposición una multa económica, o bien algunas limitaciones de actuación hacia la Generalidad. El Código Penal puede acabar con la prisión del inculpado.

Las personas de los diversos colectivos LGTBI + han sido y son todavía un grupo vulnerable ante actos discriminatorios.

Así hablamos de de homofobia (odio a las personas homosexuales, y en un sentido más restringido a los hombres homosexeuals) lesbofobia (odio a las mujeres lesbianas), transfobia (odio a las personas transexuales), bifobia (odio a las personas bisexuales).

Trataremos dos tipos de normas jurídicas sancionadoras:

  1.  Haremos referencia a la Ley 11/2014, del 10 de octubre, del Parlamento de Cataluña para garantizar los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia
  2. Nos referiremos al Código Penal.

La diferencia

Si se aplica una sanción en virtud de la primera de las normas, la restricción de derechos se fundamentará en la imposición de una multa económica, o bien algunas limitaciones de actuación hacia la Generalidad de Cataluña.

En cambio, si hablamos de aplicar sanciones del Código Penal, haremos referencia no sólo a posibles multas, sino también a la aplicación de penas de prisión o privativas de libertad.

Por este motivo, se considera que el Código Penal es lo que se llama ultima ratio del ordenamiento jurídico, dada la gravedad de sus sanciones y, por ello, encontramos que muy a menudo y ante denuncias que no podemos fundamentar muy firmemente con pruebas claras, los jueces prefieren no aplicar el Código penal y sancionar con estas medidas graves, lo que hace que muy a menudo resulte complicado poder mantener y tener éxito con una acusación penal por causas fóbicas o de odio.